Mostrando entradas con la etiqueta foto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta foto. Mostrar todas las entradas

martes, 16 de marzo de 2010

Hundimiento

Esta semana es de terror-terror.
8 horas diarias de un curso soporífero me quitaron toda inspiración.
Pero por suerte tengo ojos y anteojos.
¿Por suerte?
Esa fue mi pregunta cuando vi la foto de la modelo de la revista Saber Vivir, la que está en los kioscos este mes. No se la pierdan, porque la que de verdad se perdió fue ella, pobre.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Tamaño

Puf, salgo tan gigante en las fotos que apesto.
En todas las fotos.
Y todo en mí es gigante: cabeza, boca, ojos, espalda, piernas, brazos.
Odio las fotos.

lunes, 27 de julio de 2009

Sonambulante

Cuando yo fui al jardín de infantes, la elección del turno escolar se realizó en virtud del deseo: turno tarde, para dormir y no pasar frío a las 7 am.
Cuando mi hermana fue al jardín de infantes, la idea imperante (totalmente ajena a nuestras inclinaciones naturales) se basó en la necesidad de ser ordenados, disciplinados, de acostumbrar a los niños a la mañana y a "lo bueno que es que después les quede todo el día libre" (¿para qué sirve eso cuando uno tiene 4 años?).
Pues bien, sucede que mi padre quedó a cargo de cumplir con el horario matutino de mi hermana, porque mi madre salía más temprano a trabajar. Como corresponde en mi línea consanguínea, llegaba siempre tarde y muchas veces acompañado por mí, ya sea para hacerle pata frente a la maestra —que miraba el reloj con reproche—, o bien para que yo le hiciera acordar de llevar a la escuela lo más importante: mi hermana.
Un día, mi padre se infló y decidió sincerarse. Reproducción de diálogo:

Maestra: ay, ay, papá, siempre tarde con Marianela.
Papá: y sí, ¡llegamos corriendo!
Maestra: a ver si organizamos los horarios, ¿eh?
Papá: lo que pasa es que, si hay que levantarse temprano, lloro.
Maestra: "llora" querrá decir, que si la nena tiene que levantarse temprano, llora.
Papá: no, dije bien; yo lloro si tengo que levantarme temprano. La nena está perfecta.

Chan, chan I.

Serie

El jueves que viene, 30/7, mi señor padre cumple 50 años. Sí, tuvo la afiebrada idea de concebir mi afiebrada vida a la afiebrada edad de 22 años.
Por eso, desde hoy hasta el viernes (espero), escribiré breves postales textuales que den una (muy) somera idea de mi progenitor.

domingo, 20 de julio de 2008

Fragmentos

En virtud del bloqueo mental que me caracteriza en estos días —dado que mi escasa energía cerebral está subsumida en terminar mi tesina y hasta me olvidé de cortarme las uñas, que se volvieron aspas y me dificultan tipear en el teclado— les dedico los dos incordios que siguen.

a. Pensamiento frágil del fin de semana: cuando una mujer es tremendamente igual a su madre, hay un verdadero problema y un eslabón de la evolución femenina se ha perdido en ese árbol genealógico.
b. Respetar las señales salva vidas.















Cementerio de San Justo,
provincia de Entre Ríos (Argentina)

viernes, 4 de abril de 2008

MediumSanitario

Enero 2008. Baño del cementerio* de San Justo, provincia de Entre Ríos**.
Los productos de limpieza parecen mantener cierto valor en el más allá. Tal vez, la corrección ortográfica también (y la tachadura sea una acción de ultratumba).
Los puntos suspensivos (4) me parecen una delicadeza.




* Sí, también hago tareas antropológicas en los toilettes funerarios. Cuando digo que me especializo en conocer baños, no es un chiste.

** Paradójicamente, en un país donde justicia no es lo que sobra, parece haber un San Justo en varios distritos provinciales: en Buenos Aires, en Santa Fe y en Entre Ríos ya lo encontré.

martes, 4 de diciembre de 2007

Curvas

El momento más difícil en la vida de un redactor:

Cuando el precio de la escritura de cualquier nota, más allá de la investigación que se necesite, es inferior al cachet de las modelos que utilizan en la misma editorial para que, durante 1 hora y media, muestren sus pompis a la cámara.

Estoy segura de que a ellas ya no les importa que se les diga "mujeres-objeto" ni que se las corra con epítetos tales como:

"ey, tus nalgas son las que valen esto"
"ey, al final no sos más que un par de cachetes posteriores"
"ey, no sólo hacés fotos sino que también les alegrás la tarde a los diseñadores",

así que les envío mis más sinceras felicitaciones, provenientes de lo más hondo de mi... alma.

domingo, 2 de septiembre de 2007

Juego


Y cuando en la isla se escuchaba nada más que el motor del generador que da electricidad a las pocas casas que hay por ahí, entramos al cementerio, que estaba completamente oscuro y solitario, incentivados por el continuo acicateo de "vos no te vas a animar...".

El miedo típico de películas de terror reapareció con fuerza: calaba en los huesos e impedía moverse con facilidad. Tan raro se sentía, que supuse que si de verdad algún fantasma quería hacerse presente, no iba a tener fuerzas ni reacción para escaparme.

Llegamos hasta el final del camino, húmedo y con ambiente de caverna al aire libre. Desde la entrada del cementerio, la profundización de la aventura consistió en llegar hasta la otra punta, que se encontraba a quince metros, aproximadamente. No me acuerdo si logré hacerlo.

Parecía increíble, pero la disociación entre lo racional y lo fantástico se había producido; nosotros nos habíamos pasado, definitivamente, al sector de la ficción más tenebrosa.

Dicen que los turistas sacan fotos de sus lugares de vacaciones para decir "yo estuve ahí". A mí no me quedó más remedio que fotografiar a través la penumbra, para dejar un testimonio de mi hazaña inútil.


miércoles, 1 de agosto de 2007

Identidad


Isla Martín García, agosto 2006.

Es complicado morirse en ese lugar, sobre todo porque, en el cementerio, la mayoría de las muertes datan de antes de 1950. Creo que casi nadie falleció ahí después de esa fecha: se van al continente. Este que vemos en la foto, no alcanzó tierra firme... ¡pero llegó a Internet!
Los dejo con esta bella imagen, y que tengan dulces sueños!!!!!!
(Me voy a ir al infierno, y nadie, nunca, se acordará de mí en un blog)

sábado, 28 de julio de 2007

Instantánea


No sé si habrá, alguna vez, alguna foto mejor en este blog...