domingo, 20 de julio de 2008

Fragmentos

En virtud del bloqueo mental que me caracteriza en estos días —dado que mi escasa energía cerebral está subsumida en terminar mi tesina y hasta me olvidé de cortarme las uñas, que se volvieron aspas y me dificultan tipear en el teclado— les dedico los dos incordios que siguen.

a. Pensamiento frágil del fin de semana: cuando una mujer es tremendamente igual a su madre, hay un verdadero problema y un eslabón de la evolución femenina se ha perdido en ese árbol genealógico.
b. Respetar las señales salva vidas.















Cementerio de San Justo,
provincia de Entre Ríos (Argentina)

2 comentarios:

Daria dijo...

Ja1 No podría estar ma´s de acuerdo con una que con la otra, insoladaamiga!!!
Y dale que falta poco!!! Vos pensá en mi ... vos terminás y yo empiezo!!!
Beso grande!!!
Te quiero mucho!

M. (Una Ramera) dijo...

Lo bueno es que cada día estoy más diferente a mi madre. En este caso, darme cuenta de eso, ver esas señales, puede salvar mi vida.
Beso