miércoles, 13 de febrero de 2008

Karma

En algún post viejo (AnimalYiya) comenté las peripecias de la gata raptada que saltaba ceremoniosamente sobre el toldo de mi ex-vecina, con el consecuente ruido y el insulto posterior.
Parece que alguna extraña maldición ha caído sobre nuestros hombros con motivo de esos episodios, porque en la casa nueva hay un toldo gigantesco, setentoso, con florcitas naranjas, que por la madrugada se transforma en el ring de los gatos de toda la manzana. Se trenzan, saltan y ruedan por la pendiente haciendo sonar sus huesos y su fuerza animal por toda la extensión del techo plástico; así, logran que me despierte de un salto y pregunte, casi sonámbula, si ya llegaron los hunos.

2 comentarios:

Daria dijo...

Jajajajajjajajja!!! Te habrán tirado alguna maldición gitana? Un conjuro? Un encantamiento? Magia Negra,? Magia Blanca? Yo que vos pregunto por ahí, digo por ahí por donde escribís notas!

Roky Rokoon dijo...

y si probas con envenenarlos??? na chiste ja