domingo, 14 de octubre de 2007

Iluminación

Y cuando estaba pensando en ésa y en otras cosas más, surgió la conclusión irrefutable, universal y certera de por qué a las mujeres les gustan los jugadores de fútbol:

Porque es un modo de sobrevivir a las elevadas dosis de exposición televisiva (involuntaria) de eliminatorias, amistosos, enemistosos y partidos innecesarios.

Lo entendí cuando solté un "Epa, Zanetti", motivado por una caída y posterior recuperación del delantero, que, luego de un ágil movimiento, tuvo una sugerente desacomodación de su uniforme deportivo.
Como nunca antes había sufrido ese síntoma, mi explicación fue la siguiente:
"ah, claro, esquenecesitounaformadeconectarmeconestepartido
quenomeinteresanimedioyquesinembargoestoymirandomientrasestudioylecebomateaél".

Muchachos argentinos, no se quejen: si insisten en monopolizar la televisión, nosotras sólo podemos ejercer ciertos reflejos cuasipatológicos frente a lo inevitable. Ese es el origen porque, sin estímulos agresivos de por medio, se podría demostrar fácilmente que más de la mitad de los jugadores de fútbol son bagartos. Además, no hay nada menos atrayente que la fagocitación masculino-deportiva de las "S", demostrado en el clásico e imperturbable "no, gracia' vo'".

El primer paso es asumirlo.

3 comentarios:

c dijo...

mirá que soy reina de la procrastinación... pero : mirar un partido mientras estudiás?
¡ es el colmo !

Daria dijo...

Jajajjaja! Yo lo he hecho, no sé qué resultados dará, pero en fin. Y te parece Zanetti? A mi me parece un muñequito de acción, no me gusta para nada. Menos mal q tenemos gustos tan diferentes amiga!

Lucho dijo...

y yo que pensaba que me extrañabas y ahora me vengo a dar cuenta que soy solo un "cebandolemateaél".
Besitos.