lunes, 27 de agosto de 2007

Carnaval

—¡Evangelina Cardozo! ¡Evangelina Cardozo!

Un muchacho visiblemente borracho, que extrañamente viajaba de pie y sin caerse en el colectivo 37 (Lanús-Ciudad Universitaria), me interpelaba de este modo tan equívoco, aludiendo a Evangelina Carrozo, reina de Gualeguaychú y bufón(a) de programas de TV.
Laura (yo) lee un libro en un asiento de a uno.
El borracho (él) sostiene un caja tetra-brik de vino "Don Ernesto", de valor indescifrable (tal vez le hayan pagado por beberlo).

Puedo asegurar que me parezco a un ratón de biblioteca antes que a la reina del carnaval. Las razones son varias, entre ellas: tengo anteojos, algunos kilos de más, no poseo siliconas en mi impredecible geografía corporal y, sobre todo, estaba leyendo un libro (no es una acotación de resentida).
Una parada después de Caseros, buscando la salida más cercana, el borracho me despide y avisa: "Che, ahí se va Evangelina Cardozo; chau Evangelina".

De todos modos, no sufrí tanto el parecido que ese joven aneuronal me encontró, sino los juicios de analogía que seguramente realizó el resto del pasaje, del estilo:

"Esta es Evangelina después de la epidemia de peste bubónica",
"Esta es Evangelina después de comerse una carroza completa de ravioles", o,
"Esta es Evangelina, mi tía bigotuda de Claypole"

Ser objeto de la perfidia circunstancial de un grupo de pasajeros aburridos, es una prueba para la autoestima. Yo, obvio, me fui a marzo.

P.D: con lo de "algunos kilos de más" ya se inclinaron por la segunda opción de los pasajeros, ¿no?
P.D.2: el dueño-cajero de la panadería —un personaje habitual de mi vida cotidiana— hubiera emitido su carcajada final, casi póstuma, si hubiera escuchado esta comparación (ver "Miopía" y "Paciencia").

3 comentarios:

c dijo...

bien, lau.
me reí gran rato de una mañana de lunes!

Daria dijo...

Sep, a mí también me hiciste reír mucho!!!!
Los borrachos en los bondis son un tema.... a mi me tocó una vez el borracho filósofo..... catarata verborrágica!

Anónimo dijo...

mirá yo compraría ese mismo vino y se lo daría a mi novio... para ver qué resultados puedo obtener de esa fabulosa unión!!! jajaja