martes, 15 de marzo de 2011

Hechizo

En la vida cotidiana, siempre hay un momento Cenicienta, pero perteneciente a la parte en que la carroza se transforma en calabaza y la cartera Prüne se vuelve una bolsa del Eki descuento. Ese momento en el que descendés del glamour, de la modernidad, de la coquetería o del divismo para hundirte en el fango que contradice y anula cualquier intento orientado hacia esos objetivos. Ayer, me pasó: me levanté a las 8am, desayuné bien, me vestí deportiva y fui a hacer gimnasia a las 9,30am.
9,30am.
Sí.
Volví convencida de que el mundo era completamente mío: no podía ser de otra manera, si había terminado la serie de abdominales sin largarme a llorar a los gritos. Llegué a casa y ni siquiera tenía ganas de cambiarme la ropa: activa, ágil, todavía era temprano y yo había hecho miles de cosas. Pero entonces, llegó la medianoche aunque eran las 11 de la mañana: agarré una botella de lavandina para echar un chorrito en una mancha del piso de dudosa procedencia. Mi jogging negro quedó decorado con pintitas blancas que demuestran mi amadecasidad a flor de piel. Y claramente volví a calzar 40 —lo que implicaría utilizar toda una fábrica de cristal para hacerme un par de sandalias— y a decirme "no, lela, si no te querés cambiar la ropa no es que estés gimnástica, sino que sos una naba".

5 comentarios:

Hernán Carreras dijo...

Al final, te hiciste un pantalon Nevado!

MaGui (Sí, sí... la misma) dijo...

Claro, tiene razón Hernán, dijiste que andabas activa pero no a la moda: te hiciste un pantalón nevado, bien retro

Ana dijo...

Lau: creo que no te bancaste ser tan perfecta yendo al tortuoso gym y lo compensaste peor jajaj

Laura dijo...

Hernán: ¡sí! Ahora sólo me falta engancharme otro o estirarlo de más y hacerme un jogging de "cintura volcada".
Magui: me hice un de-sas-tre, creo que no merezco consuelo.
Ana: en la misma línea, lo de "perfecta" es sólo un gesto de amiga. Sabemos la verdad, ja!

Junior dijo...

a veces por comernos el mundo nos atragantamos con algunas migas...¡no es nada Laura,la serie de abdominales sin llanto es un hermoso comienzo!