lunes, 4 de octubre de 2010

Diffèrence

Entre las especificidades detectadas en mi barrio, hay una muy notoria que ya se ha mencionado en este blog: la idiosincracia de las dietéticas. Nada de búsqueda en góndolas glamorosas, de hallazgos internacionales o de variedades de hongos que nos hagan sentir, por 2 ó 3 minutos, que estamos organizando una comida que será televisada por El Gourmet. No, nada de eso. En las dietéticas de Parque Avellaneda, los desórdenes gastrointestinales, las obstrucciones varicosas y los edemas generalizados constituyen los marcos de referencia para vender productos: "cola de caballo, diurético"; "centella asiática, para la circulación y la celulitis", "alga X, para el estreñimiento", y así. Teniendo en cuenta este patrón, ahora sí puedo contar que asisto en forma cotidiana a una tienda oscura e inhóspita, ubicada en la calle Pergamino, atendida por los ex-empleados del tren fantasma, que vende legumbres, cereales, condimentos, miel, manteca de maní (sí, en serio) y otras menudencias de la rama de lo seco. Pertenece a esa clase de negocios en los que no hay ninguna intención de vender, y donde hay que esperar 15 suplicantes minutos para que alguien pose la mirada en uno y se dé cuenta de que necesita 1 maldito kilo de arroz yamani.
Hoy, el juego de las diferencias me sorprendió y me dejó en off side (u "orsai") cuando pedí, presuntuosa, 1/4 de all bran. Pasemos a la comparación ejemplificadora.

Dietética de Palermo. Vendedora y compradora frente a 1/4 de all bran. Una señora mayor espera junto con su sobrino de 30 años aprox.
Señora mayor: ¿qué es eso?
Vendedora: all bran.
Señora mayor: ¿y para qué sirve?
Vendedora: es una buena forma de evitar que el chi, que es la energía, se obstruya. Porque si tratamos de trabajar el prana, que es la respiración, y no pensamos en el fluir de la energía, siempre faltará algo para estar bien.
Sobrino de señora mayor: sí, mi novia lo come.
Señora mayor: ah, mirá qué interesante.
Compradora del dichoso all bran: eh, la verdad es que lo compro porque lo como mientras tomo mate, es rico, sí.
Vendedora: te hace super bien, ¡un saludo a Shiva por la existencia del all bran!

Dietética de Parque Avellaneda. Vendedora y compradora frente a 1/4 de all bran. Pregunta de cliente en espera (señora mayor).
Señora mayor: ¿qué es eso?
Vendedora: all bran.
Señora mayor: ¿y para qué sirve?
Vendedora: es para ir al baño.

Sobrino de señora mayor: compralo vos, tía, que tenés esos problemas.
Señora mayor: sí, la verdad es que lo tendría que comprar yo también.

Compradora del dichoso all bran: bueno, no sólo para ir al baño, yo no tengo problemas, es rico también, se puede comer con el mate, o se lo ponés al yogur, o así solo, hay varias personas que lo compran para eso, para ir al baño, pero no todas, porque también sirve para llenarse más rápido, y es fibra, que es buena más allá de ir al baño, para mí es como si fuera pochoclo, ya me acostumbré, también como otros cereales, que también me llevo ahora, sí, sí...
Vendedora: sí, pero también es para ir al baño.

Comprenderán cuál fue mi caso, y cuáles fueron mis explicaciones. Últimamente, el ridículo se vuelve extrañamente confortable.

3 comentarios:

MaGui (Sí, sí... la misma) dijo...

Jajaja te juro que nunca presencié una conversación de las primeras, viviendo en Palermo, porque creo que en ese momento agarro el all bran y se los meto en la nariz y otros orificios a la vendedora, la compradora y el sobrino.
Y si la vendedora me habla tanto como en el caso dos, creo que haría lo mismo que lo expresado anteriormente jajaja...

Hernán Carreras dijo...

Ma que asado, ahora quiero arroz all bram (o como sea)

Laura dijo...

MaGui: qué excelente lucha, all bran por la nariz! Y lo tuyo es claramente Barrio Norte, amiga. Bah, me parece.
Hernán: ¡asado all ñam será la mejor síntesis de la próxima comilona! Hay que presionar a Saracino, y estoy en ello.