lunes, 19 de abril de 2010

Contrato

Creo que es urgente rehacer el contrato de convivencia dentro de los colectivos. Numerosas "novedades" han surgido como para que el clásico "bajá el brazo que tu olor me voltea" sea suficiente para sobrevivir en la batalla del transporte. Algunas de estas anomalías ya han sido tratadas en este blog, pero bien vale el repaso reivindicativo. Por eso, propongo reglamentación urgente para las siguientes 10 cuestiones conflictivas:

1. Los idiotas que ponen música en el celular sin utilizar auriculares. De manera especial, sugiero una sanción ejemplificadora para los nuevos dioses del cumbiatón que asolan las unidades de diferentes líneas.
2. Los encimados que no cuidan la mínima separación entre espalda y espalda: si el colectivo está despejado en algunos sectores, ¿por qué debería tener a alguien frotándose contra mi intolerante pescuezo?
3. Los hombres desconsiderados que se sientan en su asiento pero abren las piernas de modo tal que la línea de su rodilla se extiende hasta la mitad del otro asiento.
4. Los egoístas que comparten el travesaño para sillas de ruedas —cuando no hay ninguna— y, sabiendo que 3 personas pueden recostarse bastante bien, cuando se baja una de las tres se corren para que no pase nadie más.
5. Los pegajosos que le dan besos ruidosos a sus parejas durante un viaje en hora pico.
6. Los desubicados que se paran enfrente tuyo cuando conseguiste una fracción de espacio en la zona citada en el ítem 4 y, como deciden sostenerse con el marco de la ventana —que está detrás de tu nuca—, te atraviesan su brazo todo el viaje, de tal manera que si girás la cabeza para ver la calle, te limpiás unos mocos imaginarios (o reales, se lo merecen) en su antebrazo.
7. Las maleducadas que se transforman en rugbiers cuando, en la otra punta del colectivo, advierten que un asiento se desocupa.
8. Los postes humanos que se niegan a ir más para atrás y se perpetúan en el estrecho espacio que hay entre la máquina de boletos y el asiento de enfrente.
9. Los obstáculo con pies que siempre, estén donde estén, molestan y se quedan en el medio de todo (yo suelo pertenecer a esta clase).
10. Los culopesado que, en los asientos de a 2, no se levantan para dejar paso al pasajero que estaba sentado del lado de la ventanilla y quiere bajar. Cuando me sucede a mí, el cuarto de giro para retirar solamente las rodillas les genera, si son mujeres, un culazo instantáneo que las pone al borde del desnuque y, si son hombres, un rodillazo en las piernas que se asemeja mucho a la paralítica futbolera.

Nueva ley de convivencia colectivera, por favor. La otra quedó demasiado demodeé. Cada vez somos más feroces.

2 comentarios:

demasiadolistas dijo...

Siiiii ¿Dónde firmoooooo????????

(M)

Anónimo dijo...

uno de los que mas me afecta es el primero, sea la musica que escuche (ayer me torturaron con luismi al palooo). Ese momento me genera una sensacion muy fea, porque se que no esta respetando mis derechos de viajar en silencio pero no me quiero comer una puteada por algo que no es tan grave, tampoco es que me esta golpeando...es raro.
Muy buen blog