jueves, 11 de febrero de 2010

Parrilla

Quiero avisar que la lluvia me abandonó y que ahora tengo un furibundo color acamaronado y chocolatado, depende de la zona a la que se aluda. Por otra parte, como enero se terminó hace rato y hay un viejo post que pide pista y sigue estando vigente en sus referencias, lo suelto aquí porque no estoy en días de pensar mucho. En breve regresaré con más idioteces recién horneadas, pero Insolada está de vacaciones todavía. Au revoir.

No hay caso: en enero, la vida pasa por las pantallas y casi nada por la calle. Por lo menos, eso es lo que me está pasando a mí. Debo decir que Martín Caparrós escribe de un modo que me da mucha, pero mucha envidia. Devoro sus libros y siempre pienso que me encantaría ir de viaje pensando crónicas para el papel. Pero este blog no está para desvaríos jipis, así que vamos a lo de siempre. Puse en el buscador "Martín Caparrós" porque ya me terminé su último libro. Sé que tiene algunos devaneos europeizantes, que su ejercicio de pensar lo minúsculo a veces se parece mucho a un regodeo aburguesado palermitano y demás, pero yo me la aguanto. Así que navegué para ver si tenía alguna web con escritos. Pero no, parece que todo lo que publica lo cobra y, en lugar de esos textos esperados, me encontré con un blog inaudito, escrito por una argentina en Miami (= leopardo, dorado y caniche), cuya primera entrada tenía como título:

"Alguien me dijo que escribo como Martín Caparrós..."

De más está decir que la señora declaró que no conocía al autor —aunque lo curioso de la comparación la motivaría a leer algo suyo, como prometió—, que no hay certezas de que alguien más además de ella haya hecho esa comparación y, por supuesto, que su escritura no tenía nada que ver con Caparrós. Nada de nada. Pero eso no es todo. Un seguidor le dejó un comentario que, en forma y en contenido, lo hace merecedor de la hoguera. Se los transcribo de manera textual:

"Eso de escribir como alguien es tipo de las personas q leen demaciado y han borrado las sutilesas q cada ser humano tiene al sentir. Nos encanta tener todo controlado, este se parece a este, porque lo nuevo, lo diferente, asusta he intriga...cada uno escribe/siente/piensa diferente...he ahi el valor de ser personas....saludos..."*.

Que alguien le borre la supuesta elegancia a patadas y lo haga un poco bruto a fuerza de libros y más libros. Eso parece algo urgente y vital.

* Le dejo pasar los "q" y los puntos suspensivos en exceso, que me dan urticaria en los ojos. Pero esto también suma al irritante espanto.

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