sábado, 16 de agosto de 2008

Veranodel88

Mientras con el maldito 114 paso por la puerta de una peluquería masculina que, de puro entusiasta, ostenta un afiche gigante de Antonio Banderas debajo del nombre del coiffeur florense dueño del emporio —tal vez la asociación equívoca pueda obrar milagros—,

me doy cuenta de que los gimnasios de barrio —aquellos que no terminan en "tlón" ni tienen nombres en inglés— presentan una extraña afición por bautizarse con nombres de locaciones de la costa bonaerente o bien con apodos para perros masticahumanos. La erotización para estos personal trainers —que, como sabemos, siempre se encuentra en el circuito de aparatos y en los espejos que reflejan sus atrofiados y venosos músculos— parece discurrir por extrañas aficiones de despedazamiento o se remontan a vacaciones adolescentes en las que todos los días se hace prácticamente lo mismo.

Todo este post es una forma de vengarme del regente del gimnasio al que yo asisto, que me impuso la portación de un carnet de cartón insulso con una advertencia: "si lo perdés, el costo de reposición es de 5 pesos, ¿sabés?".

¿Qué nos importan estas bobadas?, dirán ustedes. Yo contesto: agradezcan. Son las 4 y media de la mañana y estoy reanudando las escrituras en este blog desmadrado.

4 comentarios:

Luciana dijo...

ay sí, en los gimnasios de barrio tienen esos berretines solamente como para tener algún tipo de "condición de permanencia" o exclusividad.
En el que voy yo te piden el APTO MEDICO, ante lo cual vos pensás "bueno debe haber mucho cuidado sobre los socios para que no te lesiones, etc", y cuando vas no hay ni un instructor!!! El piBe sólo trabaja de 6 de la tarde a 10 de la noche!!

Dragon de Azucar dijo...

Las reglas las pone el dueño de casa. Y si no te gusta, ahí está la puerta (imaginate que señalo hacia ella). Además, la necesidad del gimnacio es una imposición de la sociedad no una verdadera necesidad.

Saludos

Daria dijo...

Ja! Y no notaste que todas las heladerías tienen nombres tanos, eh?
Y yo que soy erudita en el tema de la degustación heladeril he descubierto que ni siquiera es oriundo de La Italia!!! No, no .. el helado es tan chino como los fideos!!!
Otra mentira más...
En fin, el helado y el gimnasio suelen no ser compatibles .... pero si de nombres hablamos...

Fasmid dijo...

Bueno, también está EL LOMO LOCO, pero no se si califica...de todos modos, si andan por la terminal de Córdoba, evítenlo.