martes, 24 de agosto de 2010

Enemiga

Cuando está ella, el colectivero jamás te devuelve el saludo.
Cuando está ella, él puede deglutirse todos los semáforos de una avenida con onda verde, sin remordimiento.
Cuando está ella, todas las infracciones del chofer son sexies.
Cuando está ella, sus malagenteadas con los pasajeros a los que deja varados en una parada, son divertidas y de chico malo.
Ella es La Mercenaria, alias "LaMe".
Suele portar tintura de tonalidad dudosa y risotada ídem. Aunque su perfil es versátil y puede esconderse detrás de cualquier ropaje y recorrido, hay que recordar que hay dos tipos de LaMe: la de colectivo lleno y la de colectivo vacío. La primera se aferra al asiento del colectivero, como si quisiera marcarse en el cuerpo las rendijas del respaldo. La segunda se sienta en el primer asiento, se inclina hacia adelante para usufructuar su escote inimputable —por poco o por demasiado.
En cualquiera de sus versiones, la LaMe es la peor enemiga del pasajero tradicional y tranquilo*, que sólo quiere estirar su mano, que el colectivo frene, lo deje subir y le marque el precio del boleto. A partir de la existencia de la LaMe, esto es más difícil, porque ella tiende a incurrir en ciertas acciones conspirativas, a saber:
  • Celebra al bondiman perezoso que deja a pie a alguien sólo porque le da pereza cambiarse de carril.
  • Se divierte con el aguerrido que, cuando pasaron 2 segundos del rojo en el semáforo, pasa igual para demostrar su inconformismo con la seguridad vial.
  • Entabla la discordia entre compañeros de trabajo porque sugiere cuál es el que "se deja estar" para que el otro frene en todas las paradas, así como defiende al que la lleva gratis cuando elige ese modo disimulado de trabajar.
  • Consigue el número de celular del chofer para mandarle un chiste los fines de semana, cuando tiene que pagar boleto**.

La LaMe es peor que el viejo que se adhiere a los primeros metros del pasillo y no deja pasar a nadie; es más molesta que el asqueroso que no se lava la campera durante todo el invierno; es más cruel que el que se duerme en el asiento reservado para la donación; es más irritante que los chicos que hablan durante 1 hora completa de viaje. La Mercenaria es la traición sobre ruedas ajenas, a las que sube gratis. Y debe ser motivo de odio popular, porque cuando nosotros salgamos con antorchas para prender fuego las líneas de transporte que siempre nos fallaron, ellas van a salir con minifalda y balde de agua para ahogar nuestra sabia y justa misión. LaMes, la guerra está declarada, así que háganse las raíces.


* Esto no incluye a la gente que golpea con las monedas el vidrio de la puerta.
** Si el chofer está en pareja, la LaMe se vuelve polifacética e ingresa también en las categorías de yegua zorra adversaria del gremio femenino. Sí, yo también pienso que la culpa no es del chancho sino del que le da de comer, pero esta chancha no debería zafar.

4 comentarios:

Azul and TMF Kinks dijo...

Solo paso a halagar...es que este blog es MUY bueno!!!...este blog no tiene 5000 entradas diarias por una cuestion de marketing, nada mas.

A primeras parece que entrara en el estilo diario intimo, pero no...aca hay algo mucho mas elaborado, aca hay una profesional del tema y se nota.

El marketing lo manejo pero no es mi especialidad, ni nada de la comercializacion. Ahora empecé un proyecto comercial on line, pero todavia no esta ni en pañales.

Segui posteando idola

Flor dijo...

Ai si.. en el 107 esta lleno d esas tipas... son un asco como se hacen las yeguas con los colectiveros pelados y feos por $1.25 ... por favor..

MaGui (Sí, sí... la misma) dijo...

Te faltó un detalle de las "lame" que es la cara de culo con la que te miran cuando entrás vos con un escote y pagás tu boletito, luego de saludar cordialmente. Te odian en ese preciso instante y te lo demuestran con una mueca de dolor-rencor que se les presenta indisimulable.

Laura dijo...

Azul: muchas gracias, señor. Con usted puedo reducir 10 minutos de sesión de terapia semanal.
Flor: por AHORRARSE $1,25. Me gusta tener una cronista de otras líneas, porque vengo repetitiva en los recorridos.
MaGui: eso de subir con un escote no es algo que me haya pasado, amiga. Confío en que alguna vez hayas vislumbrado mi torso. NADIE en este mundo puede sentirse amenazado. Pero, al igual que Flor, tu experiencia diversifica aún más este terrible problema social.