martes, 19 de enero de 2010

Tarde

Era raro que, llegando a todos lados tarde, nunca me hubiera pasado. A veces me lo preguntaba. Pero al final sucedió: me perdí un micro a Rosario por 10 minutos y me sentí la más tonta de toda la terminal de Retiro. Aunque no estaba sola, los que tenemos problemas con el tiempo siempre creemos que la culpa de no llegar es nuestra. Conseguimos dos pasajes para la siguiente hora y, mientras esperábamos aferrados al tramo de plataforma en el que podía aparecer nuestro "servicio", tuve que sacar algo positivo del suceso, así que le dije a mi concubinovio:

—Imaginate si esto nos pasaba un par de años atrás. Yo, llorando en la puerta de la terminal. Vos, echándome la culpa. Los dos, llamando a los amigos de Rosario diciendo "No vamos este fin de semana".
—Sí, puede ser.
—Al final, intentás ahorrar plata, no malgastarla, y la terminás tirando en las cosas más tontas.
—Por eso: no hay que ahorrar plata, es lo que siempre te digo.

Luego de estas elaboraciones matutinas, saqué el mate y me dispuse a olvidar los 4 pasajes para 2 personas de esa mañana de viernes. Y bué.

2 comentarios:

Daria dijo...

Alguna vez te tenía que pasar Insoladamiga! E' así... en una de ésas escarmentás (igual, te queremos ... aunque a veces el quererr enga ma´s por el lado del homicidio)

Beso!

Poly Bernatene dijo...

Ay!!Chicos!!Qué aparatos!!!
Bueno, al menos pudieron viajar y además que lo hayan tomado así de bien quiere decir que uno está cambiando... y ya el tema del tiempo no será un problema en el futuro, sobre todo cuando tengan que viajar juntos a Europa... o algún otro destino que les depare la vida!jaja!
Beso grande a los 2 y que lo pasen lindo!!!