domingo, 15 de febrero de 2009

Aló?

Hace una semana que tengo dos líneas en el mismo teléfono. Esto es, llamo a un lugar y, mientras suena el tono que me indica esperar, escucho a la vez el contestador del mismo número que me avisa que está ocupado. Claro, porque la que está intentando hablar soy yo misma, pero desde una realidad paralela.
Como si todo esto fuera poco, la línea en cuestión se encuentra ligada con otro número de acá cerca, que es un local al que los clientes llaman muy temprano y preguntan por Vivi. Sin embargo, no hay viceversa y, si la Fortuna timbrea a mi aparato, no le contesta nadie. Así que la peor parte se lleva por estos pagos.
Calculando que en Telefónica nadie me daba una respuesta más allá de "Estamos solucionando su pedido. Muchas gracias" y un corte abrupto, decidí invocar el teléfono de mis padres para que un símil de ser humano me atendiera. Transcripción del diálogo con un exaltado "representante":

—Sí, usted llama por el 424...
—No, en realidad te llamo por otro número, pero si no doy el de la casa de mi mamá nadie me atiende.
—(...) (...) Está bien, ¿por qué número desea consultar?
—Por el 461...
—Pero señora, ¡acá me figura que usted ya llamó por ese pedido!
—Sí, pero da la casualidad de que nadie me dice en qué estado está la reparación y que hace 5 días que tengo este problema.
—Bueno, pero tenemos hasta 12 días hábiles y usted está llamando en el 3°!
—Perfecto, pero nadie me lo había dicho. Ahora, ¿tengo un número distinto para consultarte mientras tanto, sin que me hable una operadora, o te tengo que seguir mintiendo?
—No, no hay ninguno.
—Entonces te sigo mintiendo.
—Usted puede esperar el plazo que le damos a ver si se soluciona, llamar y que lo atienda la operadora otra vez, o comunicarse de la forma clandestina en la que lo está haciendo ahora.

Chan, chan.
Lo que me encanta de los servicios públicos-privatizados es que brindan respuestas coherentes.
Niños, hagan esto en sus casas: pidan reparaciones y molesten utilizando el número de otros, así estos zopencos aprenden y, de paso, fastidiamos un rato a los telefonistas rencorosos por haber sido bochados en el ingreso de la Juan Vucetich.

4 comentarios:

Fasmid dijo...

Te pueden bochar en la Juan Vucetich?!?!?!

c. dijo...

reclamos clandestinos!!!
es lo máximo!

Daria dijo...

Lo del corte abrupto es lo peor de lo peor. Impotencia a la enécima potencia, mirá.

Quique dijo...

(Luego de algunos litros de saliva, minutos (horas?) de sonsonete computarizado, y algunos pesos de tarjeta Telecom control... todo para reclamar por un servicio intermitente de "banda ancha")

- Cliente: "Pero bueno, cuándo me pueden solucionar el problema del internet?"

- Operadora: "El próximo lunes [o sea, dentro de una semana] lo visitará un equipo técnico para revisar el imperfecto".

- Cliente: "Y todo ese tiempo seguirá mal el servicio? Mire senorita, que yo trabajo con el internet y lo necesito ya ya..!!"

- Operadora: "No se preocupe, senor, que si se verificá el problema [plop!! o sea que yo llamo por las huevas, por las puras ganas de joder...] se le brindará una 'nota de crédito' en la que se reducirá de su facturación por el tiempo que no contó con el servicio".

- Cliente: "....."

- Operadora: "Muchas gracias por usar el servicio TELECOM atención al cliente. Seguimos a sus ordenes. 'Buen día'".

Apuesta: cuál creen que es el desenlace?