viernes, 14 de noviembre de 2008

ÚltimosOrejones

Y en noches como ésta, en la que me quedo hasta las 4 am para terminar una nota porque hay que adelantar números de fin de año, me doy cuenta de lo amargo que resulta diciembre para los trabajadores free lance:

  • no tenemos aguinaldo (aunque es cierto que muchos "escritorio adentro" tampoco cuentan con ello);
  • nadie nos consulta cuándo nos tomaremos vacaciones (en verdad, nadie cree que debamos tomarlas, porque nuestra forma taaaaaan relajada —?— de trabajar haría innecesario el receso);
  • no nos regalan una caja con sidra y pan dulce para las malditas Fiestas;
  • nadie nos invita a ninguna fiesta de Fin de Año, aunque podríamos ser comensales fantasma de, por lo menos, 4 entidades;
  • no prevemos ningún ascenso en los meses siguientes, ni nada por pedirle a los jefes que, en su versión tradicional, no tenemos;
  • nadie nos otorga un mes de trabajo ultraliviano por el mismo salario;
  • no contamos con el placer de imprimir subrepticiamente, pedir útiles de librería superficiales ni de comer las facturas/sandwichitos/etc. de los cumpleaños o despedidas;
  • nadie chequea nuestro atuendo "casual day" del viernes.

Ay, muchas decepciones para una misma madrugada. Creo que me desquitaré empezando ya mismo el fin de semana y durmiendo hasta el mediodía mientras todos salen, como cada viernes, con el auto para llegar temprano adonde quieren y se retrasan el triple de lo que esperan, porque Buenos Aires siempre te da una razón para estallar del estrés. Gud Nait.

4 comentarios:

Daria dijo...

Has dicho, carajo!
Yo tengo algunas sí y otras no ....
Algunas todo el año ...... otrasni a palos ... aunq claro sabemos que yo laboralmente hablando no puedo ser parámetro de nada,che.

Yo que vos whisky y a la cama, nena ... (para obtener la frase completa escuche a Vernaci)

Jerry dijo...

Con lo último que dijiste, se compensa todo lo anterior y hasta inclina la balanza para el lado de los freelancers.
Si te quejas, es por deporte nomas.

Dragon de Azucar dijo...

El que quiere celeste... que le cueste...

Saludos

Fasmid dijo...

Alguien tenía que decirlo. Porque pasa. Igual es preferible.