viernes, 20 de noviembre de 2009

Sonoridad

Odio a los que difunden su música insoportable en sus celulares último modelo a bordo del colectivo. Pero ése es un rechazo moderno, propio de la tecnología avasallante. Tengo otro odio mucho más artesanal e insoportable, que se actualiza en cada viaje de transporte público: detesto con todo mi ser los ruidos a besos.
Sopapas, pitidos, sellos, mmmmhhhhs, smacks, plops y otras onomatopeyas o sonidos indescifrables que me enojan de manera sublime. Lo peor (hacía mucho que no escribía "lo peor"), es que siempre se trata de parejas que casi no hablan, o que sólo se comunican para debatir acerca de esos mismos besos pegajosos, sonoros y totalmente desestimulantes, con comentarios al estilo de "no me muerdas", "ah, ¿así que creés que ya tuviste un beso como éste?" o "mejor no hablar de eso, besémonos".
Ayer me acordé de cuánto me molestaba ese ritual amoroso cuando elegí uno de los asientos que más me gustan (el último de la fila larga, al lado de la ventanilla) y, en el otro extremo, una pareja no paraba de smackearse y de hablar frases de sólo 2 ó 3 palabras por vez. Rememoré, también, un viaje atestado en la línea E en hora pico, bien temprano, cuando se subió una pareja en la que ella se hacía la profundamente dormida, se acostaba sobre él 2 segundos, los otros 2 segundos lo besaba (con ruido, obvio) y los 2 segundos siguientes volvía a hacerse la dormida. Así, ininterrumpidamente desde Virreyes a Bolívar, a 10 centímetros de mi cara.
Sí, yo también tengo raptos de viejachotismo. Y a mucha honra.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

al lado al lado rompe las bolas, pero sino niiii...lo que pasa es que empalaga un toque taaaanto dulce. Sobre todo cuando empiezan con los sobrenombres cariñosos entre beso y beso...en fin, si los besos los doy yo todo bien sino ni mierda!

La Criatura dijo...

huy huy huy, si si, muy cierto

no te digo tooodas las mañanas (pero casi) sube al bondi una pareja fea fea fea (cuarentilargos) y no sé qué erotismo les entra a esa hora y en ese lugar que se arriman, se besan y se dicen cosas... son tan desagradables que no puedo dejar de mirarlos...